Rotura controlada de piedra en sótano de vivienda unifamiliar

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En este proyecto, la intervención se centró en la rotura de varias piedras en el sótano de una casa unifamiliar, una situación que exigía precisión desde el primer momento. Trabajar en un espacio interior siempre implica condicionantes añadidos: menos margen de maniobra, necesidad de proteger el entorno construido y obligación de evitar vibraciones o impactos que puedan afectar a la estructura o a las instalaciones existentes.

La presencia de piedra en este tipo de zonas puede bloquear el avance normal de la obra y convertir una fase de excavación en una actuación mucho más delicada. Por eso, en este caso se optó por una solución de demolición controlada con CRAS, capaz de actuar de forma progresiva y segura incluso en un entorno tan sensible como el interior de una vivienda.

Un planteamiento técnico adaptado al espacio

Para esta prueba se definió una configuración muy concreta, pensada para favorecer una rotura eficaz en un volumen contenido. Se trabajó con diámetro de 38 mm, profundidad de 0,50 m y una malla de 25 x 25 cm, una combinación que permitía concentrar correctamente la acción expansiva en el interior de la piedra y guiar la fractura de forma ordenada.

En espacios como un sótano, donde la proximidad a muros y elementos constructivos obliga a extremar el control, el diseño de perforación adquiere todavía más importancia. No se trata solo de cargar el producto, sino de hacerlo con una geometría que ayude a dirigir la rotura y a evitar tensiones no deseadas en el entorno inmediato.

Evolución de la rotura a las 24 horas

Una vez realizada la carga, la evolución fue la esperada para unas condiciones de trabajo con temperaturas en torno a los 10 ºC. A las 24 horas de haber cargado, ya se apreciaba claramente la rotura, con fisuras visibles y una respuesta homogénea del material tratado.

Este comportamiento confirma que, cuando los parámetros de perforación están bien ajustados, el proceso se desarrolla de forma natural y eficaz. La piedra comenzó a abrir siguiendo el patrón previsto, sin reacciones bruscas y con una fractura progresiva que facilitaba la siguiente fase del trabajo.

Control y seguridad en un entorno interior

Uno de los aspectos más importantes de esta actuación fue precisamente el entorno. Al tratarse de un sótano dentro de una vivienda unifamiliar, era fundamental trabajar con un sistema que permitiera intervenir sin alterar la construcción existente. En este sentido, la aplicación de CRAS permitió realizar la rotura con máximo control, sin vibraciones y sin recurrir a métodos más agresivos.

Más allá del resultado visible en la piedra, el valor de este tipo de intervención está en cómo se alcanza ese resultado. En obras interiores, cada detalle cuenta: el replanteo, la perforación, la carga y el tiempo de reacción. Cuando todo está bien definido, la demolición controlada se convierte en una herramienta especialmente eficaz para resolver situaciones complejas sin poner en riesgo el entorno.

Una solución eficaz para excavaciones delicadas

Este trabajo vuelve a demostrar que la demolición controlada en espacios confinados requiere mucho más que fuerza: exige planificación, lectura del terreno y una ejecución precisa. La rotura obtenida en apenas 24 horas confirma la eficacia de un planteamiento técnico bien resuelto y adaptado a las condiciones reales de la obra.

En Kayati seguimos viendo en cada proyecto que la precisión marca la diferencia, especialmente en intervenciones interiores donde no hay margen para improvisar. Porque cuando el entorno es delicado, la mejor solución no es la más agresiva, sino la que permite avanzar con seguridad, control y eficacia.

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